A fondo

En un par de horas había terminado. Había acudido a ese pueblo en respuesta a una llamada apremiante. Su trabajo era muy especializado y la perfección era su lema. Por nada del mundo pondría en riesgo su reputación ni su cartera de clientes. La mujer recogió los utensilios de limpieza y los restos orgánicos, esquivó a un par de vecinos madrugadores, cargó la furgoneta y se alejó lentamente por la avenida. En el camino de vuelta, se desharía discretamente del cadáver.

Para el Reto de las cinco líneas, de Adella Brac. Inspirada por las tres palabras del mes de julio (terminado, pueblo y mujer) y por el fantástico libro de Pierre Lemaitre, La gran serpiente.

Como la vida

Hoy por fin la he acabado. Ha sido como una explosión. Me he llenado por dentro, entera. Mi carcasa desgastada se ha ido estirando hasta convertirse en mi cuerpo original. Completo, satisfecho, orgulloso, vivo.

He terminado de leer la novela que tenía sobre la mesilla de noche desde que me comunicaron el diagnóstico, desde que empezó el tratamiento, desde que me ahogué. 

He llegado a la última página y he llorado, feliz.

Y con la esperanza a flor de piel, he empezado otra desde cero. Con ilusión, sabiendo que voy a disfrutarla con intensidad, calmada, devorándola con todos los sentidos hasta el final. 

VII Certamen de microrrelatos «Vencer al cáncer». Para ayudar a vencer al cáncer, se puede adquirir este libro (o cualquiera de los anteriores) en Bubok, en digital o en papel.

La mirada azul de una madre que todo lo ve

Foto de Ele

Ya no cabía duda, era un asesino en serie. En la tele habían intentado emborronar la cara de las tres víctimas, pero se atisbaba un brillo azul y esa mirada vacía tan característica.

A pesar de la certeza, mis sentimientos hacia él permanecieron intactos. Qué no haría una madre por el niño de su corazón. Hice la cama, organicé los cojines y los muñecos sobre la colcha y freí unas croquetas, sus preferidas, con mucho mimo para que no se quemaran.

Para El Bic naranja: los viernes creativos.

La cena

Foto de Sandro Giordano

Esta vez me pudo la fama, la que me habían puesto en el pueblo, la de cotilla. Fui incapaz de perdérmela. El ex de mi prima con su nueva novia, que resulta que es la ex de mi hermano, que los acompañaba a la mesa con su mujer actual. Demasiado jugoso. El arnés demasiado desgastado; la cuerda, demasiado suelta; el golpe, demasiado fuerte; el precio por haberlos sorprendido, el justo y necesario.

Para El Bic naranja: los viernes creativos.

Porca miseria

Tercer premio en el VI Concurso de relato rápido, de Puerto de Sagunto, 4 de junio de 2022.

Foto editada de la original de Laura.

Hoy todo parecía ir en mi contra, desde que había recibido la llamada que me despertó y me bloqueé al intentar levantarme, nada había ido bien. Ni siquiera recordaba que llevara el móvil en el bolsillo, pero ahí estaba, sonando enloquecido. Cuando me serené, intenté responder, pero no supe. Estaba claro que la borrachera de la noche anterior había sido monumental. Me iban y me venían destellos de una fiesta loca: chupitos en la barra, unos cuantos morreos tontos, un polvo rápido en el aseo y una pelea a las puertas del pub. Imagino que la cosa se desmadraría porque no recuerdo nada más.

Al enmudecer el teléfono, me ha parecido oír unas voces a lo lejos. No podía moverme, pero sí comprender que unas personas llorosas hablaban de una calamidad, de un accidente, de un pobre chico que se había muerto y yacía con el móvil todavía encendido.

Tarde de domingo

Deambulo aburrida por la casa, observando cómo mi sombra se arrastra perezosa por la pared. La contemplo como en una exposición de arte. Con poca pasión, realizo un movimiento del brazo. La figura negra cambia. Añado un gesto con la pierna y un tímido paso de baile. Con dudosa maestría giro sobre mí misma dotando a la oscura figura de un halo de poderío. Incluyo hombros y cabeza. El pasillo deviene una pista de baile. Desde el patio de luces, tras la ventana abierta, se escucha un <<oooolé>>.

Echo cuerpo a tierra y espero a que se me trague.

Para Cinco palabras, con las palabras del cantante Raphael: arte, pasión, movimiento, maestría, halo.

El bueno y el malo

Acabarás por entenderlo, aunque todavía no. Aún exhibes en tus labios una sonrisa confiada, pero pronto asumirás que él y tú no sois amigos. Que, por mucho que intentes ahondar en su supuesto corazón de oro, él solo es lo que parece. Una noche lo descubrirás. Cuando tu cuerpo yazca ensangrentado a sus pies y tu alma lo sobrevuele, lo comprenderás. Y entonces ya será demasiado tarde para reconocer que has errado y que tu labor redentora ha sido un completo fracaso.

Para el reto de las 5 líneas, de Adella Brac. Palabras del mes de mayo: fracaso, amigos y acabarás.

Vientre de alquiler robado

A veces el destino te alcanza y no sabes si para bien o para mal. Tantos desvelos, tantas noches despierta, tanta búsqueda infructuosa y de repente, una mañana, mientras tomas una infusión que calme tus nervios rotos, aparecen ante ti dos ojos iguales a los tuyos. Dos espejos de tu desgracia que no te miran ni te ven, pero te destrozan y te resucitan. Y el mundo se pone del revés, o del derecho. 

Inspirado en la imagen propuesta por Bienve fajardo para los Amigos de Valencia Escribe.