Al fin, el mar

Ni siquiera se ha quitado la ropa. Ha salido del coche, ha echado a correr agitando los brazos como un lémur, ha proferido gritos enloquecidos; se ha tropezado dos veces, una por cada zapato y se ha zambullido en el agua. Mira que se lo he dicho, que no cubre, he gritado detrás de él, ¡que no cubre! Y hala, de plancha. Plas. Pues ni por esas se le ha pasado la emoción, se ha dado la vuelta y a dejarse mecer por las olas hasta que se le arrugue la piel como una pasa.

📸Paolo Pellegrín, “Sea”

Relato para Los viernes creativos.

https://elbicnaranja.wordpress.com/

Cochino sueño

Llevo un buen rato observándolos. Con el follón que montan, sé que se acercan por el camino desde hace ya un par de kilómetros. Me pregunto si saldrán despavoridos o se quedarán paralizados en cuanto me vean. Me haría bastante ilusión que gritaran y se largaran corriendo por donde han venido, así podría volver a tumbarme a la sombra de un árbol y retomar la siesta donde la he dejado.

Ha llegado el momento, allá voy. Saco pecho y colmillos, pongo mi pose más fiera y me planto en el centro del camino.

No entiendo muy bien qué ha ocurrido. De repente, me he visto envuelto en un olor especiado y, sin saber cómo ni por qué, me he recostado en el suelo y he permitido que unos dedos muy suaves me rascaran destrás de las orejas hasta que me he quedado profundamente dormido.

Mi colaboración semanal con El Bic naranja: los viernes creativos.

Diminuta y ligera, pero fuerte y malhablada

Imagen de Javier Mayoral(https://www.instagram.com/pulpbrother/?hl=es)

Como cualquier otro día, me he colocado en mi posición y he emprendido con el trabajo. Primero, he quitado las piedras del camino; a continuación, he limpiado la zona de paso; y finalmente, me he puesto a la cola, he cargado las provisiones a la espalda y, sin prisa pero sin pausa, he puesto rumbo a casa. Y justo ahora, que ya veo ante mí el fin de la jornada laboral y la entrada al hormiguero, viene el puñetero crío humano de las narices, le pega patada a la fila y me deja desorientada en medio del descampado. Yo me retiro. ¡A la mierda ya!

Para los El Bic naranja: los viernes creativos.

Enredados

http://www.sandrogiordanoinextremis.it/

Hoy hemos ido a visitar a papá y a mamá a su nueva residencia. Les han asignado una habitación muy agradable, solo se escucha la brisa meciendo las hojas de los árboles. Mi abuela y yo hemos coincidido en que les vendrá bien esa tranquilidad exterior para encontrar la paz interior que perdieron en las dichosas vacaciones.

Cuando acabó el estado de alarma, el vecindario se volvió un poco loco. En mi casa se organizó una escapada a la playa.

Mi padre tardó una semana en hacer las maletas, porque todo le parecía imprescindible; mi madre tecleaba sin parar en el ordenador en busca del mejor hotel y las mejores excursiones.

Estaban eufóricos, pero no me preocupé hasta que llegamos a la playa.

Con un furor inhumano, arguyendo que tenían poco tiempo, y <<que bastante encerrados habían estado ya>>, intentaron hacerlo todo, pero todo a la vez y se hicieron un lío.

Entonces yo, asustado, llamé a la abuela para que viniera a buscarme y me llevó a su casa y a ellos, a un hospital especial, para que los ayudaran a encontrar la calma que había quedado flotando sobre las olas del mar.

Relato escrito para El Bic naranja: los viernes creativos. Inspirado en la foto de http://www.sandrogiordanoinextremis.it/

Pinzados

Ahora sé que tomamos la decisión correcta, aunque no me lo pareció cuando rompimos la relación tóxica que nos unía. El nuestro era un amor embarrado. Al separarnos, sumergimos nuestros sentimientos en agua caliente y lejía y los dejamos a remojo; luego, los lavamos a conciencia y los centrifugamos. Los tendimos al sol para que se orearan y los recogimos como nuevos. El aroma a limpio envuelve ahora nuestros besos y nos deja un regusto a frescor en la boca.

Micro inspirado en la maravillosa fotografía de Thomas Barbèy, propuesta esta semana por Ele en El Bic naranja: los viernes creativos.

Hechicero virtual punto com

Petición:

<<Ser humano de gustos caros y bolsillo exiguo busca confluencia de realidad y expectativas>>.

Respuesta:

<<Introduzca sus deseos en un botijo y tápelos bien para que no se escapen. Colóquelos junto a la ventana para que sean regados por el sol y la luna. Germinarán. Método fiable cien por cien>>.

Advertencia: recuerde que debe ser preciso y concreto para obtener resultados óptimos.

Texto: Aurora Rapún Mombiela, para los viernes creativos de El bic naranja.

Foto: “Una ventana en Huesca”, de P.R.Q.

Los lunes al sol

Sabe que la razón del despido fue la escasez de clientela y no su falta de profesionalidad, pero a pesar de ello, no ha sido capaz de contárselo a su familia. Como en aquella película, todos los días sale de casa temprano y pasa la mañana sentado en un banco, sin hacer nada, meditando y tomando el sol. Hoy, la casualidad ha querido que un tipejo de cuerpo pequeño e ideas grandes, se haya sentado junto a él y le haya ofrecido un contrato para probar el nuevo traje espacial que ha diseñado. A pesar de que le ha advertido de la dificultad de algunos de los ensayos, él ha aceptado de inmediato. Empezarán midiendo la resistencia al sol y al agua. Sabe por experiencia que todo puede complicarse, pero en principio, nada indica que este empleo no le vaya como anillo al dedo.

Micro escrito para los Viernes creativos de El Bic naranja, inspirado en la fantástica imagen de Cameron Burns 

Perspectiva

El fotógrafo salió temprano, cámara en mano, para retratar la expresión saludable de las personas que practicaban deporte en el paseo. Lo habían contratado para una campaña publicitaria de una conocida marca de cronómetros y estaba dispuesto a dar lo mejor de sí mismo. Le costó bastante encontrar el ángulo correcto, pero la chica que había parado a saludar a una amiga que paseaba al perro era exactamente la imagen que estaba buscando. Justo cuando pulsaba el disparador, una mujer que se deslizaba sobre un monopatín, ocupó todo el encuadre y dio al traste con un par de horas de duro trabajo. Ni siquiera se inmutó cuando él le dijo que se quitara de en medio. Se paró, se encendió un cigarro y se lo fumó tranquilamente.

Relato inspirado en la foto que nos proponen esta semana en los Viernes creativos de “El Bic naranja”

Foto: Don’t care, de Sebastien Zanella

Pedagogía positiva

Cuando me mudé a China sufrí serios problemas de adaptación. Me costaba acuclillarme sobre ese agujero negro al que jamás llamaré váter, me asqueaban los que escupían por la calle como si les fuera la vida en ello, no me aclaraba con los símbolos, ni con los gestos y sobre todo, lo más importante, no conseguía comer con ese invento criminal del demonio. Pasaba hambre y vergüenza a partes iguales. Todo eran incovenientes.

Hasta que la conocí. Nunca unos ojos rasgados me habían parecido más bellos, ni un cuerpo, más sedoso, ni una lengua más apetecible. A la mejor maestra del mundo, arrodillada sobre mi cama, le costó cinco minutos que aprendiera a manejar los palillos como si no hubiera hecho otra cosa en mi larga y adormecida vida.

Relato escrito para los Viernes creativos, de El bic naranja. Inspirado en una imagen de @thundergirl_xtal