Subjetividad

No es la envidia la que guía mis palabras sino la realidad más descarnada cuando asevero que tiene un culo diez. Mi marido diría que ya estoy otra vez con la misma historia, pero es objetivo el hecho de que tenga unos brazos como esculpidos en mármol. Mi querido esposo diría que de qué le estoy hablando, cuando soy experta en reconocer pechos perfectos. Estoy segura de que mi marido haría algún comentario sobre el verdor de mis mejillas encendidas por los celos y de que yo replicaría con contundencia, cargada de razón. 

Mi madre y mi suegra se pondrían de parte de mi marido y me invitarían a reflexionar. <<A mí ni va ni me viene en qué gasta el dinero y el tiempo mi cuñada, la perfecta>>. Así de claro se lo explicaría a mi marido, si no fuera porque ha transcurrido ya un mes desde que me abandonó y porque no sé, objetivamente hablando, qué hacer con toda esta bilis que se me ha quedado dentro.

Relato escrito para la convocatoria sobre la envidia y los celos, de ENTC (Esta noche te cuento).

Confuso

No me lo esperaba, la verdad. 

Listo, listo no he sido nunca. Y cierto es que tampoco me caracterizo por mi capacidad de observación, pero me he quedado patidifuso al enterarme.

¿Cómo no me he dado cuenta antes?

¡Qué atontao! Indicios había, claro, pero es que a “toro pasao” es fácil decirlo. Que si saludaba a la gente por la calle y nadie me respondía, que si pedía paso en las escaleras y no se apartaba ni Cristo, que si silbaba al perro y no venía moviendo el rabo…

Pero ¿quién iba a imaginarse esto? ¡La madre del cordero! 

A ver ahora con qué cara me planto delante de mi mama y le explico que me he muerto antes que ella. ¡Es que me mata! Os digo yo que me mata.

Este mes, en Esta noche te cuento (ENTC), el tema es la sorpresa y el asombro.

Dosificados

Hace tiempo que los dos deseaban que llegara este momento. Anhelaban sentir el calor de los cuerpos, piel contra piel, la humedad de los besos, recorrer laberintos de sensaciones en la intimidad envolvente. Culmina al fin el sinuoso sendero de roces efímeros, de miradas cruzadas, de relojes inclementes sin tiempo para el encuentro, de intenciones y de intentos. Las sábanas calientes acarician sus movimientos en la escalada hasta lo más alto y coronan la cima juntos, justo a tiempo, en el preciso momento en que se escucha el sonido de las llaves que los obliga a descender a toda prisa, casi sin aliento…

—¡Mamáá, papáá, ya estamos en casaaaaaa!

Relato escrito para la nueva convocatoria de ENTC (Esta noche te cuento) cuyo tema es “La pasión y el deseo”.

Dibujo en acrílico de Maria José Escudero.

Bien vale una caída más

Ya tiene preparada la ropa que va a necesitar, la ha dejado doblada sobre su cama, junto a un par de libros y una linterna. Entra en el dormitorio de al lado y se coloca frente al armario. Arrastra con esfuerzo la mesilla y emprende la difícil tarea de escalar hasta la cima. El último intento por conseguirlo se saldó con un moratón y una regañina. Sube entre resoplidos hasta que abre la puerta del altillo. Tiene la maleta al alcance de la mano, la toca con la punta de los dedos y la saca poco a poco, el cuerpo completamente estirado. Esta vez casi lo consigue, pero es demasiado voluminosa y se le cae encima haciéndole trastabillar y desplomarse.

Los gritos se aproximan por el pasillo, el “ya estamos otra vez”, el “ay Dios mío” y el “qué vamos a hacer contigo” lo encuentran ovillado sobre la alfombra. 

Él, abrazado a la maleta, suplica a su hija, con su voz gastada, que le deje volver a su casa, que la echa tanto de menos…

Relato que presento a la convocatoria de ENTC (Esta Noche te Cuento) sobre la tristeza y la nostalgia.

Que viene el lobo

Alicia no sabía cómo había amanecido en aquel lugar. Recordaba que la noche anterior había salido a tomar algo con una amiga y que unos chicos les habían invitado a un trago. Su madre le tenía dicho que prefería darle más dinero a que aceptara nada de nadie, pero es que esas sonrisas tan perfectas no podían ocultar nada malo.

Estaba confundida, pero se encontraba divinamente, como flotando en medio de un montón de hojas otoñales. Se dejó llevar y se internó en el bosque dando saltitos. Y a cada paso olvidó un poco y un poco más y más y se perdió en la espesura hasta desaparecer.

Cuando su amiga despertó aterrorizada en la cama del hospital y preguntó a los médicos por ella, no necesitó escuchar la respuesta. Cerró los ojos y deseó que allá donde estuviese, no sintiera ese dolor ronco e indescriptible.

Relato presentado a la convocatoria de ENTC (Esta Noche Te Cuento): Paisajes y escenarios.

La purga (reinterpretación)

La luz entraba a raudales en la habitación cuando despertó sudoroso sobre un revoltijo de sábanas húmedas. Lo había logrado, había sobrevivido a la noche más terrible del año, aquella en la que los delincuentes y los psicópatas tomaban las calles para saciar sus más oscuras ansias de sangre y venganza. Hasta el año próximo no tendría que preocuparse más, las ciudades serían un lugar seguro en el que convivir en paz. Silbando aliviado, se dirigió a la ducha y dejó que el agua purificadora resbalara sobre su cuerpo y limpiara sus miedos. 

Abrió los ojos en medio de una completa oscuridad y comprobó con terror que el líquido que lo recorría era su propia sangre y que el asesino que le estaba clavando el cuchillo una y otra vez susurraba junto a su oído: despierta.

Relato escrito para mueva la convocatoria de ENTC (Esta noche te cuento) (Tema: la luz)

La canción del verano

ENTC-La música

El perro mueve el cabezón descoyuntado sobre el salpicadero al ritmo de Shakira. A mí, sin embargo, lo que se me remueve es el desayuno. Por lo poco que veo desde mi asiento, todavía faltan unas cuantas curvas para llegar a destino. La cartica que guarda donde le escribió no sé qué se me clava en el cerebro mientras la espalda se arquea en cada nueva sacudida. 

Mi hijo mayor se empeñó en sacarme de la tranquilidad de mi casa para llevarme con su familia de vacaciones y tantas veces me lo dijo que no fui capaz de negarme. Me repitió hasta la saciedad, como si fuera tonto en vez de sordo, que el clima suave iría bien para mi salud. En lo que llevamos de viaje, he estado a punto de vomitar, me duele todo el cuerpo y estoy perdiendo el gusto por la música pachanguera. No sé si la brisa marina irá bien para algo, pero lo que está claro es que a mí otro año no me vuelven a llevar de viaje ni en coche ni en bicicleta.

ENTC (Esta noche te cuento) Un relato con menos de 200 palabras sobre la música.

Hay cosas que nunca cambian

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No pude evitar sonreír cuando encontré aquella foto entre las páginas de Madame Bovary. Esas rodillas raspadas, esas manchas de chocolate alrededor de la boca. Mi brazo sobre su hombro. Cuántos recuerdos de la infancia impactaron de golpe en mi viejo corazón, cuántas tardes de juegos en el callejón. 

Con los años, he perdido esos mofletes y esa energía, pero aún conservo el mismo brillo en la mirada. Mi mejor amigo sigue más o menos igual, imprevisible e invisible, como siempre.

Relato escrito para la nueva convocatoria de ENTC (Esta Noche te Cuento): Fotografías.

https://estanochetecuento.com/12-hay-cosas-que-nunca-cambian/

Siempre a la última

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Esta mañana, hojeando una revista mientras me tomaba el café en la cocina, me he topado con la imagen de una de mis mejores amigas. Me ha hecho mucha ilusión verla, aunque no he podido evitar carcajearme al leer que la definían como <<la reina de la moda>> 

He metido la taza en el lavavajillas, me he trasladado al estudio y he trepado a una silla para rescatar un antiguo álbum de fotos.

Enseguida la he localizado, vestida con su incondicional chándal morado,  ajustado a los tobillos con gomas y cruzado al pecho por unas bandas diagonales en verde y azul. Completa su indumentaria con calcetines blancos, zapatos negros de tacón y bolso de terciopelo a juego. 

Recuerdo que cuando le preguntábamos que cómo podía ir con esas pintas, siempre nos respondía que ella no se dejaba influir por las tendencias y que  expresaba así su propia personalidad. 

Ahora me pregunto si la individualidad irá vinculada al color de los calcetines, si alcanzaremos la inmortalidad a base de brillos y terciopelos o si mejor me dejo de tanta trascendencia y cojo el teléfono. 

Voy a llamarla y nos echamos unas risas.

Relato escrito para el concurso de Esta noche te cuento (ENTC), contARTE.

En esta ocasión, el tema es: El vestido y la moda.

https://estanochetecuento.com/33-siempre-a-la-ultima-aurora-rapun-mombiela/

Dedicado a mi amiga Mamen.

Inolvidable

Coleccionistas ENTC

Se endereza en la silla, se sujeta las rodillas con las manos esposadas y comienza, orgulloso, a relatar su historia.

Empezó como lo hacen las cosas importantes, poco a poco y por casualidad. 

Tendría unos 7 años cuando rescató del cubo de la basura una caja de cartón muy pequeña que su madre había desechado. La decoró y guardó allí el diente que se le había caído esa mañana. Prefería conservarlo él mismo, no se fiaba del Ratoncito Pérez. Algo tan valioso no podía caer en manos de cualquiera.

Empezó a almacenar las uñas que se cortaba. También añadió algunas canas que logró rescatar del cepillo de su abuela. Era algo tan especial.

Su afán por los rastros humanos se fue haciendo cada vez más grande. La cajita dio paso a la lata de aluminio y esta a una nevera y a un congelador, y a otro, y a otro más. 

La dificultad para obtener nuevas piezas, les otorgaba valor y él hacía todo lo necesario por conseguirlas.

Ahora que por fin se había hecho pública su colección, se alegraba de que lo hubieran descubierto. 

Observaba, emocionado, las caras de estupefacción, las miradas desorbitadas, las exclamaciones.

Ya podía morir tranquilo.

Mi participación en el concurso de ENTC (Esta noche te cuento). 

https://estanochetecuento.com/59-inolvidable-aurora-rapun-mombiela/