El gran peso de una buena historia

 

El gran peso de una buena historia

Es un espíritu rebelde que cuando vive lo hace a tope. Desde que llegó a la habitación 303, nuestras vidas se vieron radicalmente transformadas. Pasamos de vivir una existencia lenta, aburrida y gris a esperar con impaciencia el momento del día en que nuestra nueva vecina apareciese en la sala común.

Pesa cien kilos, lleva una larga melena rubia, calza unas espectaculares botas camperas y fuma, siempre que se lo permiten, sin parar. Su gran cerebro teje unas historias maravillosas y las cuenta con sensibilidad. Tiene noventa años y se llama Marilyn.

Tengo la esperanza de que mi avanzado proceso degenerativo se me lleve a mí antes que la edad a ella. El Paraíso lo pintan bien, pero mientras permanezca en la tierra, Marilyn ha hecho de mi mundo un lugar mejor.

Relato ganador del primer premio del III Concurso de relato rápido Valencia Escribe (9 de junio de 2018)