El buen padre

No pensaba hacerlo, pero no puedo resistirme a ganar. Entiendo que parezca prepotente por mi parte, pero soy un triunfador nato.

Hoy, en la cacería anual, participaba mi hijo por primera vez. Creí que podría dejarle destacar, pero es que es superior a mis fuerzas.

Soltamos a la presa, le dimos una considerable ventaja y salimos tras ella como alma que lleva el diablo. Yo iba, como siempre, en primera posición, mi descendiente me pisaba los talones, lo cual me enorgullecía hasta que fui consciente de que iba a adelantarme y de que ya tenía a la chica al alcance de la mano. Fue entonces, cuando tocó ese cuerpo desnudo, cuando rodeó el cuello amoratado, cuando descubrí que nunca iba a ser un buen padre, ni siquiera un buen hombre. Levanté el arma, apunté y maté dos pájaros de un tiro. Ese día, el trofeo tuvo un sabor agridulce.

Primer premio en la VI edición del Concurso de escritura rápida NN’22 (Novembre negre 2022).