Familia política

Ocean Ramsey

—¡Y yo que creía que ese tema ya lo habíamos dejado claro! 

—Déjame que intente convencerte una vez más, luna de mi alma.

—Vamos a ver, cariño mío, rey de los océanos, dueño de mi corazón…Por mucho que nos queramos y que deseemos estar juntos, sigo sin ver qué necesidad hay de organizar una comida para presentar a nuestras familias.

—Pero mira que eres tozuda, emperatriz de las sirenas de la tierra. Qué problema hay en que mis padres conozcan a los tuyos, a ver. Ya te he explicado mil veces que podemos quedar en algún sitio neutral, que se vengan en barco, que no hace falta que aprendan a bucear.

—Pero, aletas de mi amor, dientes afilados de placer infinito, vamos a ser felices así, sin ataduras, sin más convenciones que las olas del mar y la sal de la vida. Y vamos a dejarnos de tonterías que se me acaba el oxígeno.

—Bueeenooo, lo dejo estar por hoy porque aún quiero que nos demos un paseo juntos, pero no prometo que no vuelva a retomar el tema más adelante. ¡Hay que ver qué rarita te pones cuando se trata de tu familia!

Relato escrito para El bic naranja: los viernes creativos. Inspirado en la fantástica foto de Ocean Ramsey, propuesta por Ele Mójer.

Control

El bic naranja

Había una vez un planeta que llevaba siglos girando sobre sí mismo cuando de pronto, un buen día, se detuvo. A partir de ahí todo se complicó bastante. Los ríos no supieron si tirar para adelante o para atrás y se inundaron los unos a los otros; bandadas y manadas de animales se chocaron desorientados en medio de la migración y los seres humanos se quedaron patidifusos. Se apalancaron en sus casas y se dedicaron a pasar el tiempo frente a las pantallas, comunicándose a través de ellas, recibiendo oleadas infinitas de información y olvidando su propia naturaleza. Internet vio su oportunidad y pobló todas aquellas mentes con diminutos entes controladores.

Un buen día, una mujer se despertó de un extraño sueño. Se había quedado dormida en su silla, frente a su ordenador. Le picaba la cabeza así que se rascó y detectó que bajo la uña se le había quedado algo enganchado. Entumecida y asqueada, se dio una buena ducha, se puso las zapatillas de deporte y salió a pasear. Se sorprendió al ver poca gente por la calle, todos se miraban sorprendidos, pero estaban tan felices que se contentaron con dejarse llevar, respirar y vivir.

Relato inspirado en la foto de Quentin Deronzier que propone Elena Mójer para El bic naranja: los viernes creativos.

Dale a tu cuerpo alegría

El Bic naranja: Foto de Kerry Skarbakka

Señoras, señores: 

El asunto de los retos se nos está yendo de las manos. 

Desde que estamos confinados, mis primos, que, reconozcámoslo, nunca han estado demasiado bien de la cabeza, han decidido que tenemos que demostrar que en esta familia no nos aburrimos y que podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos.

Igor, que ha sido el pionero de la última idea, ha maquinado la siguiente perversidad:

El primo o prima que haya sido nominado debe poner la Macarena a toda paleta en el equipo de música, ordenador, radiocasete o reproductor que tenga. A continuación, se despelota, se mete en la ducha, frota bien el suelo con jabón y realiza el baile entero, pero con ganas. Nada de tonterías, que si no el reto no vale y hay que volver a empezar.

Como se puede comprobar en la foto adjunta, a mi primo Jaime la marcha se le ha subido a la cabeza, o a los pies, y, dándolo todo, ha superado el reto con creces.

Afortunadamente, debido a la alerta sanitaria, no podrá salir de su casa en otros quince días como mínimo. Por eso y porque lo único que le ha quedado sano es el ritmo, que a partir de ahora, va a aprender a interiorizar.

Relato escrito para los Viernes creativos, de «El Bic naranja». Inspirado en la fantástica foto de Kerry Skarbakka.

https://elbicnaranja.wordpress.com

Corte y confección

Bic naranja. Niños Halloween

Contemplo a mi madre mientras me llevo a los labios una taza de café.

Está tranquila, leyendo en su butaca. La luz que entra por la ventana ilumina sus canas.

Y no sé por qué , de repente, me entra un ataque de risa al recordar el día en que decidí que ya era mayor para hacerme yo misma el traje de carnaval. Mi hermano pequeño y yo trabajamos duro toda una semana para demostrar que éramos capaces de disfrazarnos solos.

Nunca olvidaré la cara de asombro de mi abuela ni la carcajada de mis padres cuando nos vieron aparecer por la puerta con un gran tachán de satisfacción.

Mi aportación a los Viernes creativos de «El bic naranja».

https://elbicnaranja.wordpress.com

El ciclo sin fin

Bic Naranja-Andreas Maria Kahn

Después del esperado y temido apocalipsis resultó que no fue la nada absoluta. Aún quedaron algunas cosillas por pulir, algunos flecos sueltos…En un rincón del planeta sobrevivió un diminuto charco y ya se sabe, donde hay agua hay vida y, como la otra vez, empezó todo el rollo de la evolución de las especies…y se acabó liando. Otra vez.

Mi participación en El Bic naranja: los viernes creativos. Relato inspirado por la foto de Andreas Maria Kahn (https://www.andreasmariakahn.de).

Obra maestra

El Bic naranja cuerpos

—Perdona, profe, ¿dónde ponemos los cuerpos que ya no nos hacen falta?

—Déjalos en el almacén, a ver si te caben.

—¿Los guardo en algún armario?

—No, déjalos por ahí, no te preocupes. Si luego vendrán los de la tarde y los sacarán otra vez.

—Esta mañana se han movido bastante, aunque han estado callados, hasta he llegado a pensar que alguno había dejado de respirar, pero al final hemos podido pintarlos a todos vivitos y coleando. Espero que el resultado haya sido bueno.

—Seguro que habéis hecho un gran trabajo. La materia prima que habéis conseguido esta vez ha sido realmente buena. Lástima que pasados unos días ya no sean aprovechables.

—Pero como nos dices siempre, el fin justifica los medios. La obra resultante siempre es impactante.

—Exacto. Da gusto ver lo bien que aprovechas mis clases.

Relato escrito para los «Viernes creativos» de la página «El bic naranja». Inspirado en la una fotografía de Hans Breder (1935-2017), fotógrafo germano-estadounidense con una obra visual tan impactante como efímera. Ele Mójer nos invita  a escribir un relato de enredo, divertido y loco. La web del artista es: www.hansbreder.com.

¿Pero qué has hecho, Pinocho?

El Bic naranja. Troncos

Una vez más se había despistado de camino al cole.

¿Cómo era posible que fuera incapaz de recorrer el camino recto que conducía desde su casa hasta la escuela sin desviarse? Siempre había algo que le llamaba la atención y lo sacaba de la senda correcta. Esta vez había ido demasiado lejos y se hallaba perdido en medio del bosque, muerto de hambre y maldiciendo su estampa a grito pelado, dándose de cabezazos contra el tronco de un árbol.

Llevaba muchas horas extraviado cuando perdió la esperanza de que lo encontraran en medio de la espesura en plena noche, así que decidió ser sensato por una vez en su vida y valerse por sí mismo. Recordó que, aunque su padre se empeñara en decirle que era un niño como los demás, estaba hecho de madera. Así que decidió calentarse con lo que encontró más a mano. Afortunadamente, su padre madrugó mucho y lo localizó pronto y, con toda la paciencia del mundo, volvió a montarlo otra vez.

Relato inspirado en la inquietante foto de Tyuri Andrey para los Viernes creativos, ahora de la mano de Ele Mójer.

Blanca Navidad

Ana Vidal Navidad

Según le contaba Mar, la vendedora del kiosco, a su amigo Jaime, Julia es una joven estudiante que vive en un apartamento muy luminoso. Parece ser que decidió pintar el marco de la ventana de color azul para que sus amigos pudieran identificarlo desde la calle cuando los invita a sus fiestas. Oí decir a Urko, el repartidor de cerveza, que la nueva inquilina del estudio diminuto que queda justo encima de la puerta de la entrada se llama Jimena y es pintora. Su piso es fácilmente reconocible porque la ventana es cuadrada y está enmarcada en rojo.

Yago, el policía local, le explicaba a su jefe, Luca, que la señora Alicia se ha decorado recientemente su pisazo con esmero. Siempre elegante y soberbia sobre la silla de ruedas, la veo observar la vida del barrio a través de su mirador ajedrezado.

Ane es una viejecita encantadora a la que le gusta el café con leche sin azúcar. Comparte uno de los áticos con un caniche desdentado y un gato remolón.

Hace un rato que todas ellas han salido de la cafetería para dirigirse a sus respectivas cenas de Nochebuena. 

A falta de una propia, las considero mi familia; a ellas y a todos los demás clientes que vienen a diario a tomar algo y a pasar un rato en mi local.

Esta noche me quedaré a cenar aquí. Sola. Me sentaré en la mesa que hay junto a la cristalera y así podré contemplar sus ventanas iluminadas y sentiré que me acompañan cuando brinde en silencio por una feliz Navidad.

 

Historia navideña inspirada en la foto que nos ha enviado Elena Mójer para los Viernes creativos de Ana Vidal. Kunst Haus de Viena, museo realizado por el pintor Friedensreich Hundertwasser.

Dedicado a la Rapunada infantil

Lo normal

El mono que llega volando montado sobre una caja de madera es el encargado de repartir las notas. Los «post-it» de colores fluorescentes se balancean sobre la caja que surca el cielo cubierto de nubes. El atuendo del repartidor es el normal, gorro azul celeste, chaleco de cuero y pantalones bombachos.

Cuando me entrega la correspondencia, me despido de él con la mano y me sumerjo en el lago de helado, que esta mañana está realmente delicioso.

Antes de ir al colegio chapoteando en el barro con mis botas de goma amarillas, envuelvo el almuerzo de tres pisos que me ha preparado la gata y dejo la puerta abierta de par en par por si olvido las llaves y luego no puedo entrar.

Relato escrito para El Bic naranja: los viernes creativos, de Ana Vidal.

Debido a la publicación del libro de microrrelatos de Ernesto Ortega, Enkuadres: Los defectos de la anestesia, Ana nos pide que escribamos un cuento con la imagen de KozDos, que es portada del libro, y que lo hagamos anestesiados.

https://elbicnaranja.wordpress.com/2019/11/29/viernes-creativo-escribe-una-historia-304/?fbclid=IwAR296DZdhKgxRLOUv1XJxrj1nxJ15oOAnUFX8RyhJVEoiJDRhgvivgl0Fck

Para Mar. Inspirado en sueños reales.

Historias de Pi y Ti

Foto Bic Naranja surrealista

—¿Sabes qué, Pi? He vuelto a tener un sueño surrealista de esos que me dejan todo el día ensimismado.

—¿En serio, Ti? Tú estás de psiquiatra, tío. ¿Qué flipada has soñado hoy?

—Que había vida en un planeta que se llamaba Tierra y que era redondo en vez de plano.

—Tú alucinas.

—Y eso no era lo más raro. Los seres que lo habitaban eran unos tíos súper raros que tenían todo el cuerpo como de color caca. Unos como más blanquinosos, otros como más hacia marrón oscuro, otros como amarillentos…No sé, muy raros.

—Pero qué asco. ¿Tú de dónde sacas esas cosas para que se te metan en la cabeza?

—Y lo más alucinante es que no tenían nariz. Bueno, sí, pero como del mismo color que el cuerpo.

—Hala, Ti. Móntate ya en el aerodeslizador y tira «pá lante», que nos va a caer un puro por llegar tarde a currar.

Relato inspirado en la foto de los Viernes creativos de Ana Vidal.
Imagen: vibskov&emenius, The Fringe Projects, Performance in Middleburg, Feb 2009