Los lunes al sol

Sabe que la razón del despido fue la escasez de clientela y no su falta de profesionalidad, pero a pesar de ello, no ha sido capaz de contárselo a su familia. Como en aquella película, todos los días sale de casa temprano y pasa la mañana sentado en un banco, sin hacer nada, meditando y tomando el sol. Hoy, la casualidad ha querido que un tipejo de cuerpo pequeño e ideas grandes, se haya sentado junto a él y le haya ofrecido un contrato para probar el nuevo traje espacial que ha diseñado. A pesar de que le ha advertido de la dificultad de algunos de los ensayos, él ha aceptado de inmediato. Empezarán midiendo la resistencia al sol y al agua. Sabe por experiencia que todo puede complicarse, pero en principio, nada indica que este empleo no le vaya como anillo al dedo.

Micro escrito para los Viernes creativos de El Bic naranja, inspirado en la fantástica imagen de Cameron Burns 

Perspectiva

El fotógrafo salió temprano, cámara en mano, para retratar la expresión saludable de las personas que practicaban deporte en el paseo. Lo habían contratado para una campaña publicitaria de una conocida marca de cronómetros y estaba dispuesto a dar lo mejor de sí mismo. Le costó bastante encontrar el ángulo correcto, pero la chica que había parado a saludar a una amiga que paseaba al perro era exactamente la imagen que estaba buscando. Justo cuando pulsaba el disparador, una mujer que se deslizaba sobre un monopatín, ocupó todo el encuadre y dio al traste con un par de horas de duro trabajo. Ni siquiera se inmutó cuando él le dijo que se quitara de en medio. Se paró, se encendió un cigarro y se lo fumó tranquilamente.

Relato inspirado en la foto que nos proponen esta semana en los Viernes creativos de “El Bic naranja”

Foto: Don’t care, de Sebastien Zanella

Pedagogía positiva

Cuando me mudé a China sufrí serios problemas de adaptación. Me costaba acuclillarme sobre ese agujero negro al que jamás llamaré váter, me asqueaban los que escupían por la calle como si les fuera la vida en ello, no me aclaraba con los símbolos, ni con los gestos y sobre todo, lo más importante, no conseguía comer con ese invento criminal del demonio. Pasaba hambre y vergüenza a partes iguales. Todo eran incovenientes.

Hasta que la conocí. Nunca unos ojos rasgados me habían parecido más bellos, ni un cuerpo, más sedoso, ni una lengua más apetecible. A la mejor maestra del mundo, arrodillada sobre mi cama, le costó cinco minutos que aprendiera a manejar los palillos como si no hubiera hecho otra cosa en mi larga y adormecida vida.

Relato escrito para los Viernes creativos, de El bic naranja. Inspirado en una imagen de @thundergirl_xtal

Deseo concedido

@lau.nikki

Qué fuerte, con la de historias de castillos, damas y caballeros que me he leído en esta vida y me dejo engañar por la bruja. La culpa la tengo yo, claro, porque estoy enamorado hasta las trancas, pero soy un cagado que no se atreve a decirle a la piba lo loco que me tiene, y en vez de eso, me voy a la bruja y le digo: <<mira, bruja, tía, yo lo que quiero es que mi amada, la dueña de mi corazón se siente un día y así, sin más, se dé cuenta de que soy yo y solo yo quien colma sus más profundas necesidades, que sin mí, está perdida, que sin mí no puede salir del aprieto>>. Y va la bruja y me dice: <<Hecho, son 100 pavos>>.

Y aquí estoy. 

Mierda de vida, nunca mejor dicho.

Micro escrito para la imagen de @lau.nikki (Instagram) propuesta esta semana en los Viernes creativos.

Vacío

Finding missing pieces

Aquí donde me veis, yo no soy un simple espacio, soy un hueco enamorado. Una de las piezas del puzle me ha robado el alma. Está colocada mucho más arriba, es esa que reluce dándole sentido a todo. Sé que nuestro amor es imposible y que estoy condenado a la nostalgia eterna. En el mismo lugar solo hay sitio para uno de los dos: o encaja la pieza o existo yo.

Micro escrito para El Bic naranja: los viernes creativos. Inspirado en la obra “finding missing pieces”, del artista mexicano Gabriel Dawe.

Clarividencia

@maggietaylor.art

Érase una vez una mujer muy formal, educada con primor, que siempre cumplía con las obligaciones que se le imponían y lo hacía sin rechistar. Un día, al levantarse, se dio cuenta de que no veía bien. Tras varios tropezones y caídas decidió acudir al médico. Pensando que sería un problema de vista, le pusieron gafas, pero seguía sin enfocar. Le graduaron varias veces las lentes hasta que su nariz se magulló del peso.

Una tarde, cansada ya de no ver bien, aquella mujer decidió sentarse, quitarse las gafas, cerrar los ojos y descansar. Y fue entonces cuando empezó a contemplar claramente un mundo lleno de color, perfectamente definido. Y allí mismo decidió tirar las gafas de ver hacia fuera y empezó a mirar hacia dentro. A partir de ese momento, toda la bruma se disipó y no volvió a tropezarse con los contornos difusos de la vida nunca más.

Relato inspirado en la imagen de @maggietaylor.art propuesta para los Viernes creativos.

Sueños aplazados en una maleta de piedra

La mujer que lleva meses preparando el viaje al destino soñado se despierta con una gran sonrisa y revisa, una vez más, su equipaje. Está todo ordenado encima de la cama de invitados, la maleta abierta en el suelo; las guías colocadas sobre la mesa y los billetes impresos y guardados en el portadocumentos. Solo faltan tres días para cumplir su deseo de conocer Japón. Lo hará sola, sin prisas y sin compañía, para poder disfrutarlo a sus anchas. La mañana se tuerce cuando lo hace su tobillo al salir de casa, la tarde se oscurece cuando escucha en las noticias que se ha declarado el Estado de Alarma, la noche lo engulle todo cuando asume que su gran proyecto se ha convertido en piedra.

Para los Viernes creativos, inspirado en la imagen de Luiz Philippe.

En cuarentena

El día en que se decretó el Estado de Alarma, la bibliotecaria se llevó en préstamo La Regenta. Cuando volvió a abrir la biblioteca, los libros tuvieron que pasar una larga cuarentena y quedaron organizados en cajas. La pobre Regenta se aburría, así que solicitó que le construyeran una ventana. Como hacía un calor de mil demonios, y había avanzado mucho la ciencia, a algún personaje se le ocurrió instalar un moderno sistema de aire acondicionado. La idea de unir su vivienda a la de la Nana, de Zola vino de Don Fermín. Y acertó de pleno el hombre, porque así pasaron las tardes más entretenidas las dos Anas, viendo la vida pasar desde la ventana.

Micro escrito para El Bic naranja: los viernes creativos.

Imagen de Golsa Golchini

Maridaje a ciegas

La última noche de las vacaciones, los amigos nos reunimos para cenar juntos en el ático que tenía la terraza más grande. Cada uno llevó algo para comer y una bebida para acompañar. La idea era hacer un maridaje de sabores con los ojos vendados.

Hubo una combinación que nos gustó mucho más que las otras. Se trataba de una conserva muy especial. Tenía un aroma suave, pero al mismo tiempo un gusto muy potente. Acompañada de cerveza tostada era una verdadera explosión deliciosa en la boca.

Sorprendentemente, nadie fue capaz de adivinar qué era lo que habíamos comido y nuestro amigo no quiso revelar el secreto.

Mañana hemos quedado con él, ha prometido traernos una lata a cada uno y desvelar por fin su contenido. ¡Qué emoción!

Relato inspirado en la obra de Gio Ravelo, propuesta por El Bic naranja: los viernes creativos.

Derrotado

http://www.benzank.com, fotógrafo estadounidense afincado en Nueva York.

Desde nuestro escondrijo, tras horas de observación, detectamos un nuevo caso. 

Desmadejado sobre una pasarela de madera, este ser humano sumerge la cabeza en el agua. Lamentamos hacerles llegar imágenes tan crudas del sujeto vencido por la vida, pero requerimos su ayuda, queridos telespectadores, para averiguar qué está pasando. En dos semanas de investigación, esta es la vigésima persona que cae sumida en el desánimo.

Relato escrito para El Bic naranja: los viernes creativos.