Un discreto detalle de neón

Foto de Ele.

Mi amiga Miren siempre la lía con los hombres. Es que ella es muy extrema. Lo da todo, se deja llevar por la pasión. Quizá por eso sus relaciones duran poco. Logró abrumar hasta al más alto exponente del empalagoso mundo de los osos amorosos. Aburrió al macarra con la chupa de flecos que la invitaba a chupitos sobre su moto y no superó la primera semana con el hombre de negocios que solo tomaba cava en las comidas porque la cerveza le parecía una bebida barriobajera.

Ahora se ha colado por un chaval de 20 años que hace tatuajes. Dice que no puede vivir sin él y que le ha encargado un regalo para que la recuerde mientras están separados.

Me lo ha enseñado en el escaparate de la tienda, antes de entrar a recogerlo. 

La he abrazado muy fuerte porque la quiero, porque no sabía si reír o llorar y porque hay cosas en esta vida que no tienen remedio.

Para los Viernes creativos de «El bic naranja».

Para Miren, me he tomado la libertad de usar su nombre.

Superniño

Todavía gotea la inteligencia de Iron Man, ni siquiera se ha depositado en el suelo el polvo de la capa de Flash, el escudo de Capi no ha absorbido la última mano de grasa, Spiderman se ha quedado demasiado pequeño y Hulk, esmirriado. Antes los veía grandiosos, brillantes, insuperables. Desde esta perspectiva, sin embargo, parecen poca cosa. Seguramente los olvidaré cuando me haga mayor o dentro de un rato, cuando baje al río a darme un baño. Hay algo que llevo días entrenando: 

¡El supersalto mortal con supervoltereta y caída en bomba letal! 

Para la foto propuesta por Bienve Fajardo para Valencia Escribe.

Ángeles en Navidad

Foto de Pablo Rapún Mombiela

El anuncio de la desaparición de Pablo se difundió en todos los medios la tarde de Navidad. No habían pasado ni 24 horas desde que fue visto por última vez, por lo que más adelante se comentaría en algunos círculos que quizá había existido cierta precipitación en la denuncia, a pesar de que fuera inconcebible que la mesa estuviera puesta, los comensales sentados y su silla, vacía. 

La noche anterior había cenado con la familia y se había comportado con normalidad, pasándose con las almejas y el turrón, como todos los años. Por la mañana, parece ser que había salido temprano, aunque su mujer no podía asegurarlo porque no tenía claro si lo había visto en sueños o en carne y hueso. Faltaba algo de ropa de deporte en el armario, un forro polar y el gorro. No se había llevado el móvil ni la cartera. ¿Qué le habría pasado por la cabeza? ¿Qué penurias estaría padeciendo? ¿Dónde le habrían conducido sus pasos?

Todas estas preguntas y algunas más se debatían en la sobremesa de algunas casas en las que se alternaban los polvorones con las elucubraciones más dispares.

Ya casi había anochecido cuando Pablo hizo acto de presencia. Llegó silbando tranquilamente, con las mejillas arreboladas y un intenso olor a frío invernal. Se sorprendió mucho por el despliegue que encontró al entrar en el comedor y por el bofetón que le cruzó la cara a traición. Se disculpó, avergonzado, al percatarse de la hora. Le había pasado el tiempo volando y ni siquiera se le había despertado el apetito.

Prefirió pedir disculpas y decir que se había desorientado. La simple y feliz realidad no hubiera sido recibida con agrado en un ambiente tan cargado.

Micro publicado en el Nº1, de la tercera era, de la Revista Digital Valencia Escribe.

Para mi hermano, Pablo.

Intolerancia a la decepción

Recortada contra la ventana, la figura de una mujer se proyecta en blanco y negro.

Ante los ojos del que la observa discurren escenas de un pasado grabado a fuego. Lealtad a la causa coreada a gritos, valor, defensa de la libertad. Grandes principios para jóvenes enamorados. Sabiduría a raudales. Y renuncia. Dejarlo todo por ella y descubrir, demasiado tarde, que ella renuncia a todo por dinero. 

Apoyada contra el árbol, la figura de un hombre, monta un arma con paciencia, la apoya en el hombro, aproxima el ojo a la mirilla y espera.

Para el reto de la asociación de escritores solidarios, Cinco palabras, con las palabras propuestas por Pedro López Arriba, bibliotecario del Ateneo de Madrid:

LEALTAD
VALOR
LIBERTAD
SABIDURÍA
PACIENCIA

Este mes, te animamos a sumarte a la #CarreraSolidariaCincoPalabras

II CARRERA SOLIDARIA VIRTUAL CINCO PALABRAS por la erradicación de la MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA 

El futuro está por llegar

Dibujo a lápiz sobre papel, de Mar Planelles Rapún

Érase una vez un pueblo en el que la tristeza se había apoderado de sus habitantes. Como una mancha de petróleo en el mar, se había extendido lenta y espesa. Pero a ese pueblo llegó, de tierras lejanas, una niña muy especial, y con ella, la solución. Dibujó las casas que veía y las coloreó a su gusto. La realidad se fue tiñendo de color a medida que ella lo hacía sobre el papel. La estampa anterior desapareció y, con ella, la pena. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Para el Reto de las cinco líneas, de Adella Brac. Mes de marzo. Palabras: solución, anterior y casas.

Por una hermana, lo que haga falta

Cuando llegue a casa tengo que acordarme de dejarme la ropa preparada para mañana, que tengo partido. Si contamos desde ahora mismo, me quedan 8 horas de sueño y restando. Ay, qué aburrimiento, por favor. Si por lo menos alguien se hubiera traído un balón o unas cartas o algo… Esta vez no me he molestado ni en peinarme. Una coleta y arreando, jersey de rayas y vaqueros. Me voy a quedar aquí apoyada en la pared y, con un poco de suerte, no me molesta nadie. Que la última vez me pasé con el rímel y me tocó bailar.

Bueno, mirémoslo por el lado bueno, 50 pavos que me llevo sin hacer nada. 

La gamberra de mi hermana necesitaba carabina y yo, pasta. La dejo que baile un rato más con el tío ese que le gusta y luego nos vamos. 

Un trato es un trato.

Para los El Bic naranja: los viernes creativos. Hoy, inspirado en la foto que nos propone Ele: The Factory, fundada por Andy Warhol.

El último deseo para el genio de la lámpara

Foto de Virginia Rapún Mombiela

Tiempo para ir al teatro, para escuchar música, para saltar sobre los charcos como un bailarín de claqué. Tiempo para leer, para viajar, para salir con los amigos, para disfrutar de la familia, para aprender cada día en el trabajo y en la vida. Tiempo para actuar como un ser humano, preocupado porque se le escapa entre los dedos como la arena de un reloj. Tiempo para empezar de nuevo, aunque sea de cero. Tiempo para todo, para nada, para pararse a contemplar cómo pasa y sobre todo para poder hacerlo en paz.

Para las Cinco palabras de Manuel Bandera.

Por la paz. No a la guerra.

Seres humanos, nada más

Bañada por la luz de una mañana radiante, apoyada la espalda contra un tronco, la mujer contempla el cielo. No hay patria, ni bandera, ni enemigos, ni razón. Solo el árbol, el suelo, su enorme tripa redonda y la nostalgia por el primer beso que nunca le dará, por el olor de su cabecita suave. Nada más, solo eso y el sonido de las bombas que la acunan mientras va cerrando los ojos poco a poco…

Para el reto de las cinco líneas de Adella Brac del mes de febrero.

Las palabras de este mes son: luz, suelo y beso.

Paz, por favor.

Y vuelta a empezar

No se te dan bien. Te atropellas, te enredas, te confundes. Una mirada cruzada, una sonrisa, un guiño. Se te desenfoca el cerebro, imaginas, trazas un sendero de baldosas amarillas. Hasta que vuelve a suceder. Se desmorona. La imagen cae tras los cristales rotos y te das cuenta de que no ha ocurrido nada. Una barra, un vaso, un espejo y tu cara al otro lado diciéndote que no te miraba a ti. Que no se te dan bien los comienzos. Y pides otro trago. A tu lado, alguien que lleva una copa en la mano se acoda en la barra y te roza el brazo. Decides darte otra oportunidad.

Mi propuesta para la primera convocatoria del 2022 en Esta noche te cuento (ENTC). Tema a elegir entre el frío y los comienzos.