Mil vidas

Le gusta sentarse a leer en la sección de teatro, en una butaca que hay junto a una planta. Llega temprano y selecciona unos cuantos libros que le aseguran la lectura por lo menos hasta el mediodía, momento en que la biblioteca cierra al público durante un par de horas. A veces, cuando acaba mi turno y me dirijo a casa, lo veo andando por la carretera que serpentea entre las huertas. Su paso calmoso y tranquilo contrasta con mis prisas al volante. Yo, con hambre y ganas de llegar a comer pronto para poder seguir con la tarde acelerada en la ciudad. Él, con hambre, pero sin ganas de llegar a aquello que a duras penas puede denominarse casa. Yo, deseando que las horas pasen lentas para disfrutar de mi tiempo libre; él, esperando que se haga la hora en que la biblioteca vuelva a abrir sus puertas para poder sumergirse en mil vidas mejores que la suya, sentado cómodamente, arropado por el silencio y por el chorro del aire acondicionado.

Micro seleccionado en el VIII Certamen de microrrelatos Javier Tomeo. Publicado en la revista Compromiso y Cultura y en el blog de la Asociación literaria y artística Poiesis (enero de 2022).

10 comentarios en “Mil vidas

  1. Ángel

    Como te comenta Margarita, una sonrisa alegra la vida de cualquiera. En cuanto a leer, lo cierto que es una buena manera de evadirse.
    Muy buenos los relatos que hay junta al tuyo, pero, no se lo digas a ellos, me gusta más el tuyo.
    Un saludo.

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