Comida familiar

La sobremesa se alargaba los domingos. Sobre el mantel quedaban las tazas, las copas y algo de comida. Llegaba la hora de la guarrindongada. Las nietas vertían sobre los posos del café el azúcar que había sobrado, algunas migas, vaciaban los fondos de las copas y removían con una cucharilla. Mientras el atardecer se tenía de rojo, las niñas machacaban los trozos de chorizo que habían reservado y lo añadían, en comunión con los otros ingredientes, al potingue final que debería probar, obligatoriamente, uno de los adultos. Curiosamente, ese era siempre el momento que yo elegía para empezar a recoger.

Carlos Alsina y David de Jorge, de Más de Uno, Onda Cero, nos dieron las siguientes palabras para los escritores solidarios de Cinco palabras:

GUARRINDONGADA
AZÚCAR
ATARDECER
CHORIZO
COMUNIÓN

6 comentarios en “Comida familiar

  1. Ángel

    Y la gaseosa o la coca cola hacía que la mezcla “hirviese”. Como lo pasábamos.
    Aurora, has buceado a base de bien en los recuerdos.
    Un abrazo.

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