Distorsión

La mujer llegó agotada del trabajo pero, como siempre, encontró fuerzas para leerle un cuento.

Dio un respigo cuando escuchó a su hija decir que solo lograba dormirse si pensaba en aquella expedición a Alemania; que atesoraba el recuerdo de su padre tamborileando con los dedos sobre el volante mientras lanzaba miradas divertidas por el espejo retrovisor a la niña que jugaba en el asiento trasero del coche.

La madre buscó una excusa para salir de la habitación y, apoyada en el marco de la puerta, lloró a escondidas y buscó en su interior la fuerza necesaria para explicarle a una niña de 5 años que esos recuerdos no eran los suyos y que el día en que su padre eligió compañeras de viaje, la suerte no estuvo de su lado.

Relato publicado en el número 4 de la Revista Digital Valencia Escribe (segunda era).

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s